Pombero en New York

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Sunday, June 21, 2009

La izquierda en el Paraguay

La izquierda en el Paraguay

A la luz de los últimos acontecimientos en el escenario de la política partidaria paraguaya, es cada vez mas claro que un sector de la población tiene inclinaciones hacia el socialismo. Puede que en términos de porcentaje no sea muy significativo, algunos medios lo ubican entre el 8 y el 10%, aproximadamente, pero de que hay una tendencia, la hay. Por lo menos este es el porcentaje de los que decididamente, y activamente, se identifican con el socialismo organizado en partidos políticos. Estos mini-partidos tienen diferencias entre si por cuestiones tanto ideológicas como de liderazgo, de estructura, de financiación, entre otras.
Vale una aclaración: a la izquierda se llega por muchos caminos.
a) Algunos llegan a la izquierda por el lado religioso: Cristianos de buena fe que en algún punto de sus vidas cuestionan la fidelidad de la Iglesia Católica a los intereses de sus creyentes más pobres y necesitados, encuentran en la Teología de la Liberación o Iglesia tercermundista una forma de compatibilizar su fe con la lucha por las injusticias y desigualdades sociales.
b) Otros llegan desde las aulas universitarias: gente quienes en algún momento de su juventud tropezaron con los escritos de Marx y seguidores y se maravillaron con las medias verdades y explicaciones simplistas que estos dan a los complejos problemas sociales que confronta la humanidad entera. Crease o no, la idea de ver el mundo y sus problemas en blanco y negro, en el simple dualismo de lo bueno y lo malo (de opresores y explotados, de masters y esclavos, etc.) es sumamente atractiva para mucha gente. Esta misma gente que dice aborrecer todo lo complicado generalmente condena a los auténticos intelectuales, y al complejo mundo de conceptos, modelos teóricos y variables representado por ellos, y en su reemplazo erigen sus propios “intelectuales” (fácilmente reconocibles estos por su faccia).
c) Un considerable número de ellos llegan a la carpa socialista a través de los movimientos sindicales y al enorme despliegue propagandístico asociado a ellos. No es ningún secreto que los gremios sindicales tienen sus foros, seminarios y congresos en países en donde el socialismo ya tiene una presencia mas sólida. Estos seminarios son centros de difusión de las tácticas y técnicas ya aprendidas y de efectividad probada en otros países en las luchas obrero-patronales tan mentadas en la literatura marxista, así como de planteos tácticos a ser experimentados en casos nuevos. La financiación de esta lucha es la mayor de las veces el tema central en estos foros.
d) Los opositores a los partidos tradicionales, ya sea por 1)el automarginamiento (al no encontrar el reconocimiento del que se creen merecedores dentro de sus respectivos partidos, o 2)al encontrar que su partido se distancia ideológicamente de las posturas con las que se identificaba en el pasado) o por 3)el rechazo de que son objetos por parte de las estructuras partidarias, conforma el grueso de las filas de la izquierda, aun cuando en forma temporal. La novedad y el volumen del lata parara generado por estos grupos de izquierda atraen la curiosidad de estos muchos conciudadanos quienes tienen en común tanto el rechazo al régimen de gobierno anterior (y todo lo asociado con ello) como la búsqueda de un nuevo partido que los acepte, reconozca y sirva de apoyo a sus luchas individuales. El encanto pasajero de la novedad y el lata parara cede después de un tiempo y va dejando a la vista la desnudez de los métodos izquierdistas en la consecución de sus objetivos ideológicos. La gran mayoría en este grupo de gente acaba dejando la carpa de la izquierda después de un corto tiempo.
e) Los clientes abyectos y los seguidores de procesiones constituyen la masa visible de la izquierda en el Paraguay. Por un lado: De tanto en tanto aparecen en las agrestes campiñas de nuestro suelo patrio algunos personajes quienes, para bien o para mal (conforme al cristal con que se los mire) se erigen en caudillos en su pequeño entorno geográfico y, con el abyecto servicio de su banda de seguidores y/o protegidos, somete a la población de su entorno al arreo y manejo al que están acostumbrados los ovinos y bovinos. Esta situación es harto conocida en nuestra historia paraguaya ya que tanto liberales como colorados los conocimos y procreamos, principalmente para eventos electorales. Latinoamérica toda esta familiarizada con estos personajes. Hoy día el sector izquierdista ya tambien tiene unos pocos caudillos a lo largo y ancho de la geografía patria.
Por otro lado están los seguidores de procesiones: Asi como cada año en la primera semana de diciembre tenemos una millonada de gente que procesiona a Caacupe (algunos hasta de rodillas), sin que la fe sea el principal motor en la mayoría de los casos. Un gran número de esta gente en procesión lo hace por motivos religiosos (de ruego, de demostración de fe, de agradecimiento, en cumplimiento de promesas religiosas), pero sospechamos que el mayor número lo hace solamente por el hecho de participar en ella en su carácter de evento social y entretenimiento. Estamos convencidos de que mucha de esta gente también participa constantemente en las marchas, demostraciones y protestas por la misma razón por la que en Diciembre irán a Caacupe (tal vez cargando el ateismo que pregona la izquierda).
f) Irónicamente, el grupo minoritario de los que recurren a la izquierda, los reales desheredados de la tierra, quienes son los que mas chances tienen de obtener algún beneficio en cualquier cambio en el orden político y económico (por lo de que no hay ya peor para ellos) son los menos. La participación de este grupo es por lo general tímida, cuando no directamente apática.
g) Los oportunistas conforman otro segmento de cualquiera y cada uno de los partidos políticos en todos los países del mundo. Desde periodistas quienes hacen carrera legítimamente siguiendo los avatares y actividades de un partido político especifico, pasando por propietarios de radio-emisoras quienes venden espacios en el éter, inversionistas e industriales que apuestan a dos o tres caballos, dueños de imprenta quienes ven la posibilidad de empapelar ciudades enteras con panfletos a buen precio, celestinas, abogados y mediadores que arreglan acuerdos inter-partidarios, operadores-transportistas especialistas en arreos y manejos de tropeles, militares en carrera hacia la punta (a cualquier precio) y, en fin, representantes de cualquier profesión o actividad económica quienes mejorarían sus respectivas fortunas personales con la alianza a tal o cual partido, independiente de sus propias convicciones personales. Los partidos y movimientos izquierdistas no pueden ni podrán librarse de ellos.
Si a este conglomerado de gente que coincide circunstancialmente en un breve espacio del amplio espectro político de nuestro país sumamos la atomizada y dividida dirigencia de los mini-partidos que conforman la carpa izquierdista, podemos arribar tranquilos a la siguiente conclusión:
El Socialismo del Siglo XXI, si todavía existe, llegara al Paraguay recién en el siglo XXII, si llega. Lugo, Camilo, López Perito, Elvio, Pakova y los sintierras van a tener que reunirse mas de seguido y atraer mas a los Llano, Laino y otros personajes irradiados de sus respectivos partidos, aun cuando esto signifique diluir un tanto el programa ideológico y propagandístico en el que se encuentran por ahora empeñados.

Tuesday, March 17, 2009

Los Ciclos Economicos

Distantes quedan los días en que los Ciclos Económicos eran parte integral y de suma importancia en los estudios de la Ciencia Económica. Aquellos eran los días en que la Ciencia Económica era mayormente generada y enriquecida en Europa, donde el problema de dejar que la naturaleza dictara los acaeceres y acontecimientos humanos era lo normal. La función de la ciencia era tratar de descubrir, discernir y predecir los fenómenos que ocurrieran en la naturaleza y en la humanidad. La habilidad de explicar los fenómenos y, basados en la observación y la experimentación, predecir los resultados de los mismos era el sumum de la función científica. Esto es valido principalmente en lo que se refiere a las Ciencias Sociales. La idea de experimentar y manipular en condiciones y situaciones controladas era ampliamente conocida y desarrollada en el campo de las ciencias experimentales. De hecho, el enorme progreso en las distintas disciplinas, y su consecuente resultado en la exuberancia de los recursos materiales disponibles a la humanidad en general, no hubiera sido posible sin el ejercicio de esta libertad en la experimentación científica en las distintas disciplinas que conforman las Ciencias Experimentales. Esta misma libertad no estaba disponible en el ámbito de las Ciencias Sociales; por lo menos no en el sentido general de la palabra. Gobiernos totalitarios, tanto de izquierda como de derecha, podían introducir importantes cambios en las sociedades con los rótulos de Reforma. Del mismo modo, facciones insurgentes tomaban control de la sociedad en otras partes y con el rótulo de Revolución también introducían cambios. Tanto las reformas como las revoluciones de hecho modificaban considerablemente las sociedades en las que los cambios eran introducidos. Y en muchos casos, estudiosos de las Ciencias Sociales adquirían valiosos conocimientos de estos cambios y sus resultados. Pero en ningún sentido se puede comparar la experimentación científica que estaba disponible para las ciencias experimentales con la experimentación (difícilmente científica) de la que se podían valer los estudiosos de las ciencias sociales. Esto permanece relativamente cierto hasta nuestros días en la mayor parte del mundo con excepción de los países altamente industrializados y económicamente poderosos. De hecho, en países como en los Estados Unidos de Norteamérica, Alemania o Inglaterra, donde la abundancia de bienes materiales y la sofisticación de los medios de comunicación permiten una mayor flexibilidad a los estudiosos de las ciencias sociales en su habilidad de experimentar con grupos sociales de diversos niveles y tamaños, la reticencia de la sociedad a ser parte de experimentos es menos obvia. La enorme abundancia de datos generada por disciplinas como la Mercadotecnia o la sofisticación de los medios de comunicación, entre otros, permiten a los estudiosos de las ciencias sociales determinar, por ejemplo, la cantidad de horas que en promedio un adulto de descendencia africana dispone para entretenimiento. Con el sistema de televisión por cable, hasta es fácil determinar cuales son sus programas favoritos por la asiduidad con que los ve (las cajas de cable llamadas interactivas retornan esta información a las compañías de cable). Esta enorme abundancia de datos e información disponible a las ciencias sociales, así como la flexibilidad en la interpretación y manipulación de los mismos ha permitido un casi increíble avance en las Ciencias Sociales en general, especialmente en lo que se refiere a la predictibilidad de la conducta del ser social. De entre ellas, las Ciencias Económicas han sido de las más favorecidas. Cuando propiamente utilizados por los agentes económicos (tecnócratas, empresarios, financistas y funcionarios gubernamentales), los postulados de las Ciencias Económicas han sido instrumentales en la expansión económica de aquellos países que están en condiciones de manipular el gasto publico, la disponibilidad de la moneda y otros instrumentos económicos en conjunción con la manipulación de la información publica que necesariamente acompaña a esos cambios. En el caso del sector financiero, la utilización selectiva de información ha hecho posible la generación y acumulación de riqueza especulativa al estilo de Wall Street.

Es muy probable que esta sucesión de logros, debidos en parte al innegable avance de las Ciencias Económicas y al optimismo generado por esos logros, haya empujado a gran parte de la colectividad científica a sobreestimar los alcances y posibilidades de la Ciencia Económica. En la visión de muchos economistas, la Economía bien manejada no tiene otro rumbo más que la prosperidad continua. Este excesivo optimismo no deja mucho lugar o no da mucha credibilidad a la existencia de los Ciclos Económicos. La idea de una Recesion que sigue a cada periodo de Expansión no es palatable a todos los economistas.

No es la ciclicidad lo que molesta. El ser humano no tiene problema con la repetición cíclica del día y la noche, por decir. La eterna sucesión del día y la noche, o de las estaciones del año, o el ciclo del agua, ni siquiera están presentes en las preocupaciones del ser humano. El hecho de que a cada otoño le seguirá el invierno no nos conmueve en gran manera. Ni siquiera el ciclo de nacer, crecer, reproducirse y algún día morir parece constituirse en tema de gran importancia. Cuando llega el invierno nos toma preparados con cobijas y reservas de alimentos. Los mejores preparados sabremos amainar los rigores del invierno con un buen sistema de calefacción. Del mismo modo esperamos estar preparados para nuestra vejez. Pero, por alguna razón, la idea de que un periodo de vacas flacas seguirá a un periodo de vacas gordas, idea tan vieja como la misma Biblia, parece incomodarnos en manera extrema. Peor recibida es entre los economistas: la noción de que la economía pueda contraerse en forma continuada sin responder a las medidas correctivas al alcance de los agentes económicos es sencillamente inaceptable hoy en día. El concepto es, para muchos, anti-científico. Y, sin embargo, la experiencia humana esta llena de ejemplos a lo largo de la historia.

Notablemente, han sido en su mayoría economistas los que han puesto mayor esfuerzo en probar la existencia de estos ciclos económicos. Cuando la Ciencia Económica aprendía a manejarse sin sus pañales y tentaba sus primeros pasos, muchas cosas llamaban su atención y su curiosidad. Había que darle nombre a muchas cosas, desarrollar conceptos elementales y tantear algunos ejercicios básicos. A medida que la Ciencia Económica adquiría madurez iba notando la existencia de algunos fenómenos en derredor. La prudencia le fue avisando que dejara algunos de estos fenómenos a otras ciencias mejor preparadas para lidiar con ellos. Cuando finalmente se encontró con tiempos de carencia y dureza, se preocupo en encontrarles una explicación. Los primeros tanteos en explicar la recurrencia de estos altibajos en la actividad económica lidiaban con factores meteorológicos y climáticos que alteraban la agricultura y los ciclos de producción. Algunos fueron inclusive mas allá y trataron de encontrar causales en las tormentas solares u otra explicación extra terrenal. Otros fueron en dirección opuesta y trataron de encontrar razones en las intrínsecas fibras psicológicas del ser humano y su comportamiento. Aun cuando las explicaciones y argumentos sean un tanto dispares, el hecho cierto es que todos estos economistas coinciden en la ocurrencia de estos ciclos económicos: de que existen, existen! Cuales son las causas?, cuanto tiempo duran?, que otros fenómenos les acompañan?, son preguntas que todos estos investigadores continúan haciéndose hasta nuestros días.

Muchos economistas coinciden en la existencia de varios tipos de ciclos económicos. Algunos hablan de los Ciclos Cortos de 8 o 9 años; otros de los Ciclos Largos de 45 o 50 años. Y alguno que otro los ubica en 14 a 18 años. Ninguno realmente pretende insinuar algo como que la Economía se rige por calendarios o almanaques; lo que estos investigadores pretenden es tratar de establecer cierto patrón de regularidad en la ocurrencia de los ciclos económicos. Inferimos que los distintos pre-supuestos que asumen, así como la diversidad de los datos que toman en consideración como parte de sus respectivos estudios los empujan a conclusiones dispares. También existe la posibilidad de que estos distintos ciclos ocurran superpuestos y al mismo tiempo, haciendo aun mas difícil la percepción del fenómeno.

En los tiempos en que estamos viviendo, y a medida en que el gobierno mismo de los Estados Unidos reconoce el hecho de que estamos inmersos en una recesion, podremos observar con gradual intensidad la forma en que los distintos medios de comunicación irán cubriendo el tema de los ciclos económicos. Nombres como los de Nikolai Kondratief, Schumpeter y otros economistas serán mencionados con mayor asiduidad. No faltaran escritores que acuñaran términos nuevos para referirse a un fenómeno viejo. De hecho, el uso cada vez mas frecuente de términos como K-wave o Fase A y B, o cresta A, B y C como estadios del Ciclo de 54 Años nos trae renovadas esperanzas de que gente nueva en el ámbito de las Ciencias Económicas esta encarando el estudio de los ciclos económicos con alguna seriedad.

Enhorabuenas a todos los periodistas, estudiosos y/o personas de buena voluntad que deseen investigar y reportar acerca de este interesante fenómeno de la vida económica.

Sunday, March 8, 2009

Subsidios Economicos

Conforme a los postulados iniciales de la Economía clásica los subsidios económicos son aberraciones o disturbios creados cuando los gobiernos intervienen en forma activa para ayudar a una determinada industria o sector económico y con ello alteran las condiciones del Mercado. En los modelos clásicos (esto es en el etéreo mundo conceptual o teórico) la función del gobierno se limita a crear las condiciones para que las fuerzas del mercado actúen libremente conforme a los requerimientos de la libre oferta y la libre demanda. Es obligación del gobierno remover todos aquellos obstáculos que de una forma u otra previenen, alteran o distorsionan las fuerzas del mercado. En esa actitud pasiva de los gobiernos ante las fuerzas económicas, conforme sigue el credo de “laissez farer, laissez passer”, es la “mano invisible” que menciona Adam Smith la que se encarga de alocar y distribuir tanto los recursos económicos como los resultados del proceso económico. O el equilibrio entre las distintas fuerzas, según los que escribieron mas adelante. Los dueños de la tierra quedan con la renta generada conforme a la producción, a la ley de los rendimientos decrecientes, etc.; los capitalistas con los intereses y las utilidades generadas por sus inversiones conforme al riesgo y al costo de oportunidades, etc., y los trabajadores con sus salarios conforme a la demanda laboral, productividad, etc.

Este simple modelo económico por supuesto sufre las modificaciones que trae el tiempo con su flujo de innovaciones y nuevos aproches. La industrialización trajo consigo sus cambios, así como lo hizo el mejoramiento de la navegación y de otros medios de intercambio económico.

Factores foráneos al proceso productivo y cambios en el aspecto social, como la emergencia del socialismo y el nacionalismo también afectaron la sencillez de nuestro modelo clásico inicial.

En el cambiante mundo de nuestros días, el moderno modelo económico que hoy llamamos neo-clásico, neo-liberal o simplemente “free market” ya no necesariamente excluye las distintas formas de subsidio que alteran o afectan las fuerzas del mercado.

Muchos países industrializados consideran a sus respectivas agriculturas y ganaderías como elementos estratégicamente importantes en sus sistemas de “seguridad nacional”. La disponibilidad de alimentos suficientes para la población no puede y no debe estar supeditada a las fluctuaciones del mercado internacional, especialmente en casos de guerras u otro tipo de emergencias. Es responsabilidad de los gobiernos establecer los mecanismos que garanticen la estabilidad de la disponibilidad de alimentos para la población e insumos para las industrias. Y si la única forma de garantizar una constante cantidad de la oferta es a través de subsidiar los precios, eso es precisamente lo que harán estos gobiernos. Consideraciones de otro tipo, tales como la necesidad de mantener los niveles de precio, de ocupación, o la disminución de la pobreza en ciertas áreas o regiones también fundamentan las razones existenciales de los subsidios. Algunos de estos gobiernos tienen también otras formas de procurar o asegurar los recursos naturales que les son necesarios para su consumo o industrias, pero son diferentes a los subsidios (Tratados de Materiales Estratégicos, guerras de anexión, ocupación, corrupción de otros gobiernos, coerción, etc.), pero por ser ellos de naturaleza ajena al tema que queremos abordar en este ensayo, no nos referiremos a ellas en profundidad ahora.
Otra forma de subsidio es la que normalmente se presenta como contratos de defensa. La industria aeronáutica ofrece unos claros ejemplos de cómo funciona el subsidio estatal a favor de una industria: El gobierno contrata la construcción de un avión para transporte de tropas militares. Una o varias firmas son favorecidas con los contratos multimillonarios para la construcción de uno o varios prototipos y ponerlos a prueba. Sobrecostos por cambios tanto en el desarrollo técnico del proyecto tanto como en las fechas topes son fácilmente absorbidos por los ilimitados recursos de las arcas públicas, siempre atendiendo a la importancia de la defensa o seguridad nacional. Esta habilidad de disponer con recursos ilimitados no siempre esta presente en las industrias privadas. Es por eso que es difícil concebir la posibilidad de que la industria privada haya tenido el interés o el deseo de experimentar con proyectos tales como los gigantescos Boeings de décadas pasadas. Todas estas enormes y costosas maravillas del transporte aéreo se iniciaron como proyectos de seguridad nacional con enormes contratos de defensa financiados por las arcas federales. Y por muchos anos después siguieron en exclusivo uso de las fuerzas militares hasta que fueron reemplazados por otros modelos mas apropiados para el transporte de personal militar, posibilitando la transferencia de los mismos al uso civil. Otro tanto ocurría en la industria automotriz. La producción en serie de automóviles no comenzó sino hasta que Henry Ford obtuvo un contrato de defensa que contemplaba la provisión de 10,000 unidades para el Ejército. Con este contrato en la mano, y la seguridad del respaldo del Gobierno norteamericano como signatario, le fue posible al Sr. Ford conseguir los inversionistas y los recursos necesarios para montar el complejo industrial que le permitiría cumplir con su obligación contractual e iniciar así lo que mas adelante se constituirían en una industria de dimensiones gigantescas.
Tampoco se puede dejar de mencionar el subsidio a las exportaciones del que tanto uso hacen muchos gobiernos. Cuando un gobierno trata de fomentar la exportación de un determinado producto, con harta frecuencia recurre a estímulos fiscales e impositivos (ya sea en forma de excepciones o créditos tributarios), relajando leyes laborales o pro-ambientales, influenciando relaciones internacionales, etc.
Algunos economistas también coinciden en señalar que muchas reformas migratorias aplicadas por países industrializados tienen en los tiempos modernos el mismo efecto de subsidiar la mano de obra nacional. El hecho de que el flujo migratorio tiende a afectar el nivel de los salarios es por todos conocido y se entiende que por esta razón muchos gobiernos tiendan a restringir la migración.
Todos los países industrializados, incluyendo aquellos que conocemos como los líderes y ejemplos del free market, hacen uso extensivo de los subsidios económicos sin sentirse absolutamente culpables de ningún pecado. Es por eso que nos sentimos extrañados de que algunos de nuestros economistas locales, en cargos públicos muchos de ellos, se sientan incómodos con la idea de que el Estado asuma algunos roles que obviamente el sector privado no tiene interés en perseguir.
Por las razones expuestas mas arriba, así como por muchas otras que hemos mencionado en pasados artículos, es de suma importancia que nuestros economistas en función de decidir en los asuntos que afectan la suerte y fortuna de nuestros compatriotas se despierten del largo letargo intelectual en el que el tiempo y el conformismo los han sumido y, tras abrir los ojos en términos reales, comiencen a interpretar las necesidades y posibilidades de los tiempos actuales.

Y la politica energetica paraguaya?

Nuestra responsabilidad cívica nos obliga a recordarles algunos hechos muy significativos de nuestra propia historia económica.
Independientemente del aspecto emotivo que conlleva la mención del nombre del Gral. Alfredo Stroessner, del sentimiento de simpatía o rechazo que esta mención pueda generar, y a pesar de las posturas de distanciamiento que a estas alturas denotan los distintos sectores de la política nacional con referencia a la figura del ex-presidente, es necesario asumir cierta madurez cívica y rever con actitud critica algunos aspectos fundamentales de la política económica que caracterizaron al largo gobierno colorado-militar por el liderado y que hasta hoy día afectan en gran medida la suerte económica de nuestro país.
La nacionalización del servicio de provisión de energía eléctrica en 1948 fue uno de los primeros actos de gobierno del Partido Colorado, en función de gobierno tras su victoria en la revolución del año anterior. Hasta entonces la provisión de energía eléctrica, así como la operación del transporte eléctrico (nuestro romántico tranvía), era explotado por la Compañía Americana de Luz y Tracción, monopolio de capital europeo y argentino. Solamente algunos barrios más populosos de Asunción contaban con el servicio de energía eléctrica y de alumbrado publico. El resto del país se manejaba con algunas pequeñas empresas privadas que explotaban el servicio en unas pocas ciudades mas populosas o, sencillamente, sin energía eléctrica. Con el correr de los años la Administración Nacional de Electricidad fue creciendo a pasos agigantados con la infusión de capital operativo por parte del gobierno hasta que a mediados de la década del 60 se constituye en una entidad autarquica altamente técnica y, con vasto capital operativo e inversiones varias veces millonarias, se comienzan a elaborar los primeros planes de electrificación nacional. La contratación de préstamos internacionales sigue y se materializan la Represa Hidroeléctrica del Acaray y la ambiciosa red de distribución nacional. En la siguiente década se formaliza el Tratado de Itaipu y con el correr de los años Paraguay se convierte en el mayor exportador mundial de energía eléctrica. La construcción de la Represa de Yacyreta, en condominio con la Argentina, incrementa aun más la generación de la energía eléctrica en Paraguay.
La política energética del Paraguay, centrada en aquel entonces en la electrificación total del país como primer paso, y a la aplicación industrial y comercial de la misma en una segunda fase, se vio alterada sustancialmente tras el derrocamiento del Gral. Stroessner. En forma gradual los objetivos de la política energética se fueron diluyendo y perdiendo foco, cediendo lugar en importancia a otros temas relacionados al nuevo clima político en el que nuestro país ahora vivía.
En los días que nos toca vivir, el tema de los términos del Tratado de Itaipu es ítem tan caliente en la política nacional que pasó a ocupar el primer plano en la agenda pública, en desmedro del más importante tema del aprovechamiento de esa misma energía eléctrica. Muchos de nuestros mejores compatriotas y más selectos economistas, quienes no pudieron sustraerse del carnaval mediático que acompaña y envuelve al tema del Tratado, abandonaron casi por completo el estudio y las deliberaciones acerca de la utilización productiva de la abundante y barata energía eléctrica de que ahora dispone nuestro país.
En momentos en que el resto del mundo esta tratando de encontrar nuevas fuentes de energía para reemplazar al petróleo, experimentando y gastando millones de dólares en la búsqueda de formas eficientes de producir energía eléctrica en base a la utilización de usinas de viento, paneles solares, etc., nuestras mentes mas brillantes en el plano local se anulan a si mismos como interlocutores validos al suscribirse a uno u otro bando de apasionados oportunistas políticos.
Bien harían nuestros lideres (por lo menos aquellos auténticos patriotas) y nuestras mentes mas claras en ocuparse del tema del aprovechamiento racional y productivo de la abundante energía eléctrica ya disponible o a disposición de nuestro país. Crear o atraer industrias que utilicen energía eléctrica en forma intensiva podría ser un buen comienzo. La electrificación del transporte, tanto de cargas como de pasajeros, podría ser otra prioridad. La meta debería ser el eventual reemplazo total del costoso no-renovable y contaminante petróleo por la abundante y limpia energía eléctrica proveniente de las represas hidroeléctricas.
Saludamos y presentamos nuestros más sinceros respetos a aquellos pocos patriotas quienes mantienen el enfoque en los temas que realmente son de importancia para el país.

Monday, July 16, 2007

Recordando a Emiliano

Poñyhape

Mi adorada dulce encanto, ne re’eteva mitacuña
Aipota rehendumi con atencion este canto singular
Agueruva nerokeme en esta noche principal.
Oimemba los astros del cielo, con sus novas y sus quazares,
hasta los aipo agujeros negros omimbipa ndeveguara.

Ko’ero remohuavo un año mas en tu vida
Tove tereñeñandu en la mas inmensa alegria
ha upepe tojerepa nderehe, torype ha vy’ahape,
puka ha jerokyhape, la gran nobleza de tu familia.

Esta escrito en el eter y a lo ancho del Internet
con su fulgor colorido o anuncia al mundo entero
en su cantar mas sentido la mas grande felicidad:
Hace un tiempo no muy lejano, a eso del mediodia
rejuvaekue yvaga ru’agui ore inunda con la alegria
de tu existencia pristina con ritmos y melodias.

El mundo en su transcurrir, desde el Big Bang ko’aintepeve
Ohecha’yva ndeichaguaite tanto encanto y belleza
poragui rejajaipava como alhaja de brillo ardiente
y en tu enjoyada presencia, autorida kuera jepe oñesumba.

Oime ndaje Ñandejara, con todo su coro alado
opukavy ndaje nde rechavo ha o ilumina nderapera
con todos los santos a su lado o bendecivo ndeve este dia
los angeles tan mentados ojepresta a la ocasion
ha todos en sintonia o popo pa jeko de alegria.

Hasta Natura se engalana oñemondepavo yvotype
ha chiquero jepe overa a lo lejos kuarahy guype.
Las fieras en tu entorno opu’amba ha o jeroky,
y al unisono de contento ikyre’y ha i saraki
O loavo al firmamento su eterno agradecimiento.

Wednesday, July 11, 2007

La corrupcion nuestra de cada dia

Año tras año la prensa nacional nos recuerda nuestra posición en la lista de los países que, conforme a la percepción de sus propios habitantes, padecen del mal de la corrupción. Alguna institución allá en Europa se encarga de encuestar a la población de los varios países de la lista y, en base a esta encuesta, determinar que tan extendida o arraigada es la corrupción conforme a la percepción de los respectivos habitantes. Paraguay casi siempre tiene un puesto asegurado allá arriba. Y cuando los medios de comunicación mencionan el hecho, algunos hasta actúan sorprendidos o molestos.
La corrupción es tan omnipresente y constante en nuestras vidas y nos tropezamos con ella casi a cada paso, tanto que con el correr del tiempo ya nos es indiferente y casi natural. Al levantarnos en la mañana encendemos la luz (muchas veces “pirateada” o con medidores trucheados) y nos lavamos la cara con el agua corriente cuyo medidor probablemente también haya sido “mal leído”. Con el desayuno muy probablemente también vamos a estar ingiriendo alguno que otro producto contrabandeado.
Camino al trabajo iremos manejando el auto con el ruego de que ningún policía nos detenga a chequear las condiciones del vehículo, por el temor de que nos quieran aplicar la ley o el reglamento de transito. Si nos encontraran en falla, ya sabemos: Cualquier cosa menos la aplicación de la ley. Trataremos de sobornar al oficial y si el no se prestara, estaríamos muy molestos.
Una vez en el trabajo, probablemente conseguido a través de cuñas y recomendaciones, estaremos sumergidos hasta el cuello en alguno que otro aspecto de la corrupción. Si empleado publico, con mayor razón. Como profesional, ya sea contador, abogado, notario, despachante de aduanas o de alguna forma encargado de ayudar en el cumplimiento de las leyes y obligaciones impositivas, casi seguro. Como comerciantes, con la excusa de la competencia desleal, estaremos en el frente mismo, propiciándola. Si nuestro empleo es tan ínfimo e insignificante que no v ale la pena corromper o ser corrupto por otros, nos conformaremos con llevar a casa por lo menos un sacapuntas o cinta scotch, distraídamente.
En el transcurso del día, en más de una ocasión nos entretendremos leyendo o escuchando los comentarios de la prensa, cuya objetividad e imparcialidad ya hace mucho tiempo dejamos de cuestionar y mucho menos exigir. El plagueo sempiterno de muchos periodistas quienes, por treinta monedas como plañideras de velorio, ya no solo no nos conmueven con sus llantos, sino nos aburren con sus monótonas disquisiciones, es tiempo y espacio perdido; mientras, sospechamos que en sus respectivas vidas personales no estarán muy limpios.
Camino a casa nos detendremos a comprar, sin exigir facturas ni recibos (y muchas veces prefiriendo ignorar algunas obvias violaciones higiénicas, sanitarias, tributarias, etc.) productos de distintos tipos, incluyendo contrabandeados, adulterados y pirateados, sin que ninguna fibra ética o moral se nos distienda o lastime en el proceso.
Expertos como somos todos, vemos los sucios tentáculos de la podrida política tocar todo lo que nos rodea. Si nuestro equipo de fútbol perdió ayer, fue por el manoseo al que se presta nuestra querida Liga por parte de los políticos. El crimen callejero y el de guantes blancos, así como el robo de gallinas y los secuestros, tiene un trasfondo político. El escape de humo de los colectivos así como los vendedores callejeros y la basura en la vereda son todas excrecencias de los políticos, cualesquiera sean sus partidos políticos. Aun así, somos capaces de empujar y atropellar multitudes por estrechar la mano de cualquiera de ellos. Por una foto con ellos, haríamos talvez más.
Si lo descrito hasta ahora no es aplicable a nuestro caso personal, nuestro silencio acerca de lo que sabemos de nuestros vecinos, parientes y amigos ya nos envuelve con su hedor de complicidad. Metidos en la burbuja del ñembotavy, dentro de la cual nos excusamos y condonamos nuestras propias falencias y debilidades, crecemos en estatura y ya desde estas nuevas alturas notamos y juzgamos al mundo de corruptos que nos rodea.
Por supuesto que hay corrupción en el Paraguay!

Wednesday, June 27, 2007

De arreglos y componendas

En un espectáculo penoso, triste y humillante vemos ahora al otrora orgulloso Partido Liberal perder su autoestima y autoconfianza. Después de tantos años de sufrir en la impotencia las repetidas victorias electorales del Partido Colorado, la desazón y el pesimismo finalmente acabaron por consumir cualquier anhelo o esperanza que abrigaban de algún día regir los destinos de nuestra patria el Paraguay por imperio del deseo popular expresado en las urnas

Oficialmente, en magna convención partidaria, el Partido Liberal renuncio a presentar candidato propio para las elecciones presidenciales del 2008. Envés, decidieron constituirse en el vagón de cola de la Concertación Nacional liderada por lo que muchos piensan es la arrolladora locomotora Fernando Lugo. Decimos vagón de cola a pesar de la pretensión del Partido Liberal de ocupar la Vice Presidencia, lo cual queda por ver.

Lo que llamamos penoso no es el hecho de autorelegarse a papel secundario, al cual podríamos ver, así como pretenden ellos, como estrategia o táctica política. En este sentido, el rol de ser secundario es casi constante en la dilatada historia del partido. Lo penoso es ver que ahora van a apoyar el programa cuasi-socialista que parece pregonar Fernando Lugo, en total oposición a lo que históricamente pregona el ideal del liberalismo.

Lleguen mis más sentidas expresiones de pesar y simpatía a los numerosos amigos quienes se consideran auténticos liberales y denuncian el arreglo. Ellos se identifican con los más altos principios de libertad individual y libre competencia dentro de un marco de mínima interferencia gubernamental, los cuales constituyen la base ideológica del pensamiento que embanderan.

El gobierno de Hugo Chávez, quien parece haber ganado la simpatía de Fernando Lugo, tanto por su discurso como por sus obras de gobierno, se encuentra mas en la línea del estatismo y gobierno centralizado que son propios del Partido Colorado. El cuasi-socialismo de Chávez considera el bienestar social (salud, educación, reforma agraria, etc.) obligación primaria del Estado, tanto como lo establecen los documentos fundacionales y programa del Partido Colorado. Este principio de responsabilidad social lo tradujo el Partido Colorado en la nacionalización del capital extranjero a mediados del siglo pasado y en la creación de numerosos entes estatales de servicio público y la regulación de la actividad económica hasta nuestros días. En este sentido no nos extraña ver a los amigos de UNACE y Patria Querida en el tren de la Concertación, ya que por lo general a ellos los consideramos amigos Colorados pero descontentos.

Lo vergonzoso es la sumisión de los ideales tan caros al Partido Liberal a cambio de la posibilidad de alejar del Gobierno al archienemigo Partido Colorado. Maquiavélico? Juzgue el lector.